¡Tómate una pausa activa y lee este blog!

Generalmente una jornada de trabajo normal va de lunes a viernes y tiene una duración promedio de 8 horas diarias y 40 semanales, antes estábamos acostumbradxs a ir a la oficina, convivir con nuestrxs compañerxs de trabajo y estar en un entorno diferente; con la nueva normalidad nuestro trabajo se ha mudado a nuestras casas y es por eso que en algunas ocasiones podemos pasar más horas de las correspondientes sentadxs frente a nuestros computadores.


Aunque en un principio no se sintió como una fuerte carga, con el pasar de los días nos empezamos a sentir un poco cansadxs, cargadxs o estresadxs. Alguna vez has pensado, ¿qué tan frecuentemente te sientes estresadx en el trabajo?, ¿una sola vez a la semana? o tal vez ¿más de tres?. El estrés causado por el trabajo, nos puede generar frustración, nervios o enojo y se puede percibir como un desafío, amenaza o se puede sentir como una tensión física y emocional.


Hay 2 niveles de estrés, el primero es a corto plazo cuando nos enfrentamos a una situación estresante o a una emoción específica, nuestro cerebro se pone alerta y aumenta nuestro pulso; el segundo es a largo plazo y es cuando sufrimos de estrés crónico, nuestro cuerpo se mantiene tensionado y alerta todo el tiempo, este tipo de estrés puede traer consecuencias de salud en un futuro. Al estar estresadxs sufrimos algunos efectos como dolor de cabeza, dolor muscular, insomnio, alteraciones en el peso, entre otros.


Entonces, ¿cómo podemos combatir el estrés?


Si sientes que se te dificulta manejar el estrés por ti mismx, hoy queremos compartir contigo la importancia de las pausas activas durante nuestro día a día. Nuestra salud mental debe ser prioritaria así como llevar una vida saludable en todos los aspectos. El autocuidado es relativo y todos los días podemos implementar estrategias que nos ayudarán a mejorar en este aspecto, todo comienza con el reconocimiento de que cada uno de nosotrxs debe responsabilizarse de su propio bienestar.


A continuación, traemos un par de consejos para que puedas enfocarte en mejorar tu bienestar diario:

  1. Autocuidado físico: tómate un tiempo para descansar, no tengas jornadas de trabajo tan extensas que te hagan ir a la cama muy tarde; sé intencional en salir a caminar, hacer ejercicio, cocinar o simplemente relajarte bebiendo una bebida caliente que sea de tu gusto.

  2. Autocuidado cognitivo: todos los días puedes aprender algo nuevo, comenzar un proyecto, modificar tu rutina, filtrar tus pensamientos o tener una buena sesión de ‘mindfulness’, práctica también conocida como atención plena.

  3. Autocuidado social: establece límites en tus relaciones, puedes tomar un espacio de tu día para llamar o escribirle a esa persona que extrañas o a la cual no le recuerdas tan seguido que la quieres o aprecias. Busca nuevos espacios o actividades que te permitan conectar con gente que aún no conoces y procura cuidar tus amistades.

  4. Autocuidado emocional: expresa esas emociones que has estado guardando. Acéptalas y aprende a manejarlas. Date un tiempo para respirar y reflexionar, permítete sentir.

Todos somos diferentes por eso las estrategias que decidimos implementar para cuidarnos pueden ser diferentes, e incluso pueden resultar enriquecedoras a la hora de aplicarlas a nuestra vida. Hoy queremos impulsarte a que tomes las medidas necesarias para cuidar de ti y conocer tus necesidades. Al incluir pausas activas en tu día a día y al enfocarte en tu autocuidado podrás reducir los niveles de estrés, mejorar tu autoestima, subir el ánimo, ser más productivx y mejorar tu capacidad de autoconocimiento.


Por último te recomendamos leer la guía que la Organización Mundial de la Salud publicó “En tiempos de estrés, haz lo que importa: Una guía ilustrada”, aquí te la dejamos para que puedas consultarla.












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