Por qué priorizar el bienestar de los educadores es crítico en el 2022

Los colegios, profesores, estudiantes y familias alrededor del mundo están viviendo tiempos extraordinariamente retadores. Una encuesta a inicios de 2022 en Estados Unidos sugiere que el 55% de los profesores piensan en dejar su profesión antes de lo planeado. “La gran resignación“ va a dejar, sin duda, una marca en el sector de la educación. Estamos entrando en un periodo de abandono y cambio en la sociedad.


En Colombia, los colegios públicos están abriendo sus puertas otra vez después de dos años de un caos sin precedentes. En un sistema educativo que no es ajeno a la disrupción (en 2018 muchas escuelas tuvieron que acabar su año escolar dos meses antes de lo previsto debido a protestas de profesores que causaron alrededor de 40 días lectivos perdidos), este se siente como el momento más duro de la historia para enseñar. Para responder a esta crisis, tenemos que priorizar urgentemente (y proveer los recursos y herramientas) para lograr el bienestar de los profesores.





Mi equipo en Coschool y yo hemos pasado el inicio de este año escuchando a profesores y líderes educativos y parece haber cierto número de problemas que prevalecen. Los profesores están lidiando con un monstruo de varias cabezas:


Años de aprendizaje perdidos

Inevitablemente los estudiantes se han retrasado del punto en el que actualmente deberían estar en términos de aprendizaje. Los niveles de aprendizaje de lectura de los estudiantes más pequeños, los niveles de preparación para exámenes en los mayores y todos los procesos en el medio han sido afectados. Tristemente, esto es aún más evidente en los colegios públicos y rurales, donde tanto estudiantes como profesores tienen mayores dificultades en comparación con sus pares de colegios privados para hacer una transición a la educación remota. La desigualdad en la educación se ha exacerbado durante la pandemia. Sin embargo, es importante resaltar que incluso las escuelas privadas tienen dificultades.


Disminución en la capacidad de concentración y atención de los estudiantes

Las redes sociales y los celulares inteligentes ya estaban destruyendo nuestra habilidad de poner atención, escuchar, estar presente y concentrarse antes del COVID. Si no has visto el documental de Netflix, El Dilema de las Redes Sociales, lo recomiendo ya que tiene un análisis exhaustivo de este problema. Desde abril del 2020 el estilo de vida de muchos estudiantes (y profesores) ha cambiado dramáticamente: un aumento en el tiempo de uso de pantalla, mayor tiempo a solas con sus dispositivos y un aumento significativo en juegos (especialmente juegos en línea con componentes sociales/multijugador). Somos más adictos que nunca.


Algo más que aumentó en las habitaciones de los adolescentes fueron las múltiples pantallas (celular, portátil, consola de videojuegos, algunas veces todos al mismo tiempo). La ciencia nos ha dicho por mucho tiempo que es imposible concentrarse conscientemente en más de una cosa al mismo tiempo. Los niños están pasando de una pantalla a otra en cortos periodos de tiempo y el impacto en su capacidad de concentración es catastrófico. Sencillamente hay una fuerte correlación entre la habilidad de una persona de concentrarse y el aprendizaje. Si los profesores previamente venían luchando para conectar con sus estudiantes antes de la pandemia, ciertamente ahora es más difícil aún.


Un reinicio de relaciones sociales muy confuso

Los niños y jóvenes siempre han tenido (y siempre tendrán) dinámicas sociales complicadas. El bullying no debería ser la norma, pero es algo que existe incluso en los colegios más amigables. En los últimos dos años las relaciones sociales han pasado por un trauma inesperado e inusual. La manifestación de ese trauma varía entre diferentes contextos, lugares, edades, pero lo que estamos escuchando de los colegios es que las peleas que se gestaron en línea y quedaron irresueltas ahora están generando problemas en la presencialidad. Los estándares ahora son dictados por cosas que se dicen en Tik Tok, en grupos de WhatsApp o en plataformas de juegos online. Las redes sociales (de nuevo como la raíz de los problemas) están acelerando el cambio y la reducción de las dinámicas de los grupos sociales, las burlas (y el bullying) y es una tarea imposible para los profesores y líderes de los colegios hacer seguimiento de lo que está sucediendo.



Género y la educación sexual están sucediendo a la velocidad del internet

Estamos escuchando en las instituciones educativas que los problemas relacionados con el género y la sexualidad están causando tensión e incomodidad para los estudiantes, los familiares y los profesores. Si bien ha habido algunos cambios y avances positivos en los temas de inclusión de género en los últimos años, la información y las historias disponibles en internet están superando en velocidad a los colegios mientras los estudiantes van explorando su género y sexualidad, los colegios están atrasados y los profesores están quedando solo para lidiar con asuntos extremadamente complicados.


Y ahora ¿qué sigue?

La dualidad de “los profesores como trabajadores sociales” es algo que hemos venido escuchando desde marzo del 2020, y continúa siendo real. Los profesores están en este momento en la primera línea, especialmente por el estrés que están sintiendo los papás y familiares. Los adultos han perdido sus trabajos, están cambiando de trabajo, se han mudado y más. Con tantos cambios ocurriendo por fuera de los colegios los jóvenes necesitan estabilidad y un ambiente de apoyo en los colegios.


El trabajo de los profesores se ha vuelto aún más importante que antes.

¿Qué podemos hacer para apoyarlos?


Reconociendo el momento que estamos viviendo ahora

Hay una necesidad de contar con líderes políticos, líderes estudiantiles, y comunidades que puedan leer y entender mejor los ambientes. Este es un momento engañoso. Es momento para la empatía, para escuchar y para brindar apoyo. Ciertamente es un momento de ser cuidadoso con las implementaciones de nuevos programas, medidas y políticas que demandan aún más disponibilidad de los profesores. Es un momento de la resiliencia y para permanecer en unidad. Los profesores necesitan sentirse apoyados desde lo público y desde lo privado.





Primero yo: la aproximación del cinturón de seguridad para la salud mental

Así como nos piden actuar en caso de emergencia en los aviones, necesitamos que los profesores ajusten sus propios cinturones de seguridad antes de atender a sus estudiantes. Tenemos que proveer a los profesores con el lenguaje y las herramientas necesarias para discutir y abordar sus propios problemas de salud mental. Profesores con una buena salud mental tendrán cierta ventaja y una posición más fuerte para apoyar a los estudiantes que estén pasando solos por sus desafíos. En términos prácticos, un profesor que entiende activamente los efectos positivos de la respiración consciente y la atención plena y lo aplica en su propia vida está listo para ayudar a sus estudiantes a hacer lo mismo.


Priorizando el descanso y la recuperación

¿Cómo podemos apoyar a los profesores a romper el ciclo de estar exhaustos y con la sensación de “de alguna forma necesito llegar al final del semestre”? El sistema y los colegios deberían estar explorando estrategias para apoyar a los profesores a mantener su energía y tener tiempo para renovarse, para dormir y para ejercitarse. Algunos colegios en Colombia empiezan sus clases a las seis de la mañana, es cierto que puede haber un argumento desde un punto de vista logístico y colegios con dos jornadas diferentes, pero es una idea absurda si queremos que los estudiantes y los profesores se sientan listos para un día de colegio. ¡Por favor no más inicios a las seis de la mañana!


Apoyar las redes

Investigaciones sobre la resiliencia han demostrado repetidas veces que la gente resiliente tiene mejores redes de conexión. Uno de los impactos positivos de la pandemia del COVID y de la aceleración de la adaptación de los profesores a la tecnología, es la posibilidad de conectar con otras personas que están viviendo experiencias similares. Tenemos que construir redes con la intención y el propósito de ayudar a los profesores a darse cuenta que no están solos y que pueden ahorrar tiempo y energía entrando a redes más grandes de las que eran conscientes antes.





Más tiempo para planear y para el desarrollo profesional

Bueno, esto definitivamente es más fácil decirlo que hacerlo. Lo entiendo, los tiempos de los profesores ya están realmente ajustados. En todo caso, esto es un ciclo peligroso que necesita romperse. Los profesores necesitan tiempo para observar a otros (esta es todavía una actividad que tristemente sucede muy poco), reflexionar sobre sus propias prácticas (revisar sus planeaciones y hacer mejoras) y planear eficazmente. Sería incluso mejor si los profesores tuvieran tiempo para dar y recibir entrenamiento (usando recursos de Better Lesson o Inspiring Teachers por ejemplo). Una mejor planeación resulta en una mejor ejecución que resulta en una mayor conexión del estudiante y a su vez en mejores resultados. Es una idea simple y ahora sería un momento fantástico para que los colegios provean a los profesores con mayor tiempo.


Un mayor cambio de paradigma: HECI

En años recientes hemos visto un esfuerzo colectivo para preparar los sistemas educativos para el futuro: un reconocimiento de que la mayoría de trabajos del futuro van a requerir mejor preparación en STEM, disciplinas académicas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Este ruido que se está generando -aunque es importante- minimiza otros componentes vitales de la educación de un niño. Encuentro muy útil el marco teórico de STEM y HECI de Gerd Leonard’s. HECI= humanidad, ética, creatividad, imaginación. En tiempos como estos, es importante recordar que el propósito de los colegios no es sólo aumentar la productividad y servir las necesidades del mercado. En efecto si necesitamos un recordatorio de esto es interesante (y preocupante) ver que la prioridad del ministro de educación de Colombia durante el 2020 fuera la alimentación. Los colegios juegan un rol vital en atender las necesidades más básicas de los niños y cuando llega el momento de priorizar, las necesidades básicas vienen primero. Regresando a la pirámide de necesidades de Maslow, tenemos que velar por la seguridad y el sentido de pertenencia de los niños antes de preocuparnos por el montón de trabajos que tendrán o no en 15 años.


La ruta Edumoción y una nueva comunidad regional profesional de aprendizaje

En Coschool, estamos determinados en procurar estar ahí para los educadores en su momento más crítico. Para celebrar el lanzamiento de nuestra nueva comunidad profesional de aprendizaje enfocada en el bienestar de los educadores, Edumoción, hemos enviado un bus escolar en una misión a través de Colombia (próxima parada Latinoamérica). La Ruta Edumoción está visitando cientos de educadores en sus colegios, escuchando profundamente sus necesidades y retos actuales y proporcionando acceso a lo que esperamos se convierta en la comunidad profesional de aprendizaje de profesores más grande de América Latina. Edumoción contiene diferentes recursos a la medida para los educadores, a la vez de ser una plataforma que contiene una poderosa comunidad a través de conexiones significativas con otros educadores en todae la región.


Ha llegado el tiempo de tomar en serio el bienestar de los educadores y haremos todo lo que podamos para apoyarlos en los difíciles meses y años por venir.




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