Aprendamos juntos a gestionar las emociones

El primer paso para gestionar nuestras emociones es poder identificarlas, con la tabla periódica de la que hablamos en nuestro blog de la semana pasada empezamos este proceso. Ahora, la pregunta es ¿cómo podemos gestionar lo que estamos sintiendo? Primero vamos a entender a qué se refiere la gestión de las emociones, según el Ministerio de Educación de Colombia (MEN) y The Center for Emotional Intelligence, es el poder regular nuestras emociones para actuar con conciencia de ellas.

Cada uno/a de nosotros/as tiene una manera distinta de experimentar las emociones, es un proceso personal y único ya que depende de varios factores, por ejemplo: nuestras expectativas, nuestros deseos o las experiencias que hemos vivido, al igual que la manera en que hemos gestionado nuestras emociones anteriormente. Para algunos/as puede ser más difícil que para otros/as, no debemos tener miedo de sentir realmente, debemos ser honestos/as con nosotros/as mismos/as para saber cómo nos sentimos, ser conscientes de ello nos ayudará en el proceso.

Una correcta gestión de nuestras emociones trae beneficios consigo, ya que en gran parte puede determinar en mayor o menor medida el éxito que podemos tener en muchas áreas de nuestra vida, por ejemplo, fortalecer nuestras relaciones interpersonales o tener un mejor desempeño académico o laboral. Por eso, en esta ocasión, queremos ayudarte a dar el paso hacia la gestión emocional.


Todo puede empezar con una pequeña lista de preguntas, pensemos ¿cómo nos sentimos en este preciso momento? podemos expresarlo con exactitud, darle un nombre a eso que estamos sintiendo; podemos seguir por preguntarnos ¿lo que estamos sintiendo se inclina más hacia un sentimiento agradable o desagradable? y de igual manera cuestionarnos ¿en qué nivel está nuestra energía?. Tal vez estés pensando que no son preguntas fáciles de responder, por eso hoy te presentamos una herramienta para ayudarte con esto, es el Mood Meter, un elemento que nos ayudará a pensar tus emociones de una manera más concreta y como algo que podemos visualizar.

Este diagrama de colores es el Mood Meter, allí se definen las emociones en agrado y energía, estas son las dimensiones principales. En el eje horizontal se encuentra el placer: una experiencia mental privada y que es subjetiva; este representa qué tan agradables o desagradables son las emociones y sensaciones que sentimos, siendo -5, lo más desagradable, neutral en el medio y +5, lo más agradable. En el eje vertical se encuentra la energía: el nivel de energía física que está circulando por nuestro cuerpo; este eje va desde -5, siendo un nivel extremadamente bajo de energía, neutral en el medio, y hasta +5, el nivel más enérgico.


Ambos ejes se cruzan en la mitad para formar cuatro cuadrantes representados cada uno por un color. El cuadrante rojo representa las emociones desagradables y de alta energía, por ejemplo la ansiedad, la frustración o la rabia. El cuadrante azul representa emociones desagradables y de baja energía como la decepción, la tristeza o la soledad. El cuadrante verde representa emociones agradables y de poca energía los estados de calma, serenidad o equilibrio. El cuadrante amarillo representa las emociones agradables y de alta energía como el entusiasmo o el empoderamiento.


Esta guía puede servirnos para ser más conscientes de nuestras emociones y así mismo cuestionarlas, en un primer momento debemos reconocer ¿dónde nos ubicamos en el Mood Meter?, comenzando por el punto medio del Mood Meter, moviéndonos hacia la derecha o la izquierda de acuerdo a qué tan agradable o desagradable nos sentimos y siguiendo por movernos hacia arriba o abajo para determinar el nivel de energía. Ahora podemos empezar el proceso de gestión:


  1. Comprende lo que está pasando: El primer paso es entender, ¿qué hizo que nos sintiéramos así?. Algo pasó durante nuestro día que hizo que nuestro estado de ánimo cambiara.

  2. Nombra tu emoción: Busca una palabra para nombrar la emoción, ¿qué palabra describe mejor la manera en que nos sentimos justo ahora?

  3. Expresa lo que sientes: ¿De qué forma estamos mostrando nuestras emociones al mundo? Nuestra cara, cuerpo, voz y acciones muchas veces hablan por nosotros/as, alinea esto con la manera en que nos sentimos y así expresaremos nuestras emociones mucho mejor.

  4. Regula tus emociones: Este el punto final y el más importante, ahora debemos buscar la estrategia adecuada para sentir más, menos o lo mismo de lo que estamos sintiendo; entendiendo si es una emoción útil o no, de esa manera podremos decidir si queremos dejar de sentirlo, seguir en este modo o sentirlo aún más.

Examinemos nuestras emociones y estados de ánimo, antes de empezar el día o antes de tomar una decisión importante, puede ser una manera de regular y organizar nuestro día acorde a nuestras emociones.


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